miércoles 28 de octubre de 2009

Un soneto de Amadeo Romero

Me escribe Amadeo Romero para comentarme que, muy a su pesar, ha tenido que cerrar su blog. Parece que, en los tiempos que corren, los poemas críticos siguen causando estragos y hay quien pretende acallar la verdad. Y resulta que un soneto suyo dedicado a una concejal del Ayuntamiento de Espartinas (Sevilla) ha escocido, vaya por Dios.
Dada la amistad que me une a Amadeo, me permito copiar aquí el soneto de la discorida, que tuve la feliz ocurrencia de guardar en mi ordenador cuando lo leí en su blog, temiendo que pudiera ocurrir lo que, en efecto, ha ocurrido. Allá va:

Ay Matilde Marín Marín Marín,
brillante luminaria socialista,
faro de la farfolla progresista,
a la altura y olor de un calcetín.

Fíjate lo que vales, concejala,
que te largaron de Diputación
(y ya es difícil que los de tu ala
te peguen la patá y el empujón).

Si no te quieren ni en tu propia casa,
quédate en tu rincón, no des la lata
y el pueblo marchará mejor sin ti.

Matilde de Espartinas, tiene guasa
que por el mete-saca de tu pata
tu incompetencia nos salpique a bis.
.

lunes 26 de octubre de 2009

Poema de Juan Luis de Soria

PROMETE HACER JUSTICIA A SU AMADA EN VERSOS HIPERBOLEOS


Sonetillos de amor pocos te he dado,
pues es alta la mucha competencia.
Burguillos condensó la quintaesencia
del tema universal y tan trillado.

Pensando en Juana, vióse enamorado
y, junto al Manzanares con paciencia,
trocóse en abundancia su carencia,
y Homero enrojeció desconsolado.

Tomé llegó a despreciar a Helena
sólo por ensalzar unas virtudes,
pocas quizá, más buenas para un hombre.

Así que deja de mascar tu pena.
Ya encontraré la forma, no lo dudes,
de hacer un verso que por fin te asombre.

Juan Luis de Soria

NB: Para publicar poemas en este blog, sírvanse en enviarlos a virgilioreydeartieda, aquí pongan una arrobita mona, gmail.com, tal y como ha hecho el autor de este soneto de inspiración lopevegesca.

miércoles 21 de octubre de 2009

El encarguito. Poema de Gesú Cotta

Una paja me manda hacer mi amante,
que en mi vida lo he visto tan contento.
Y ya he puesto la mano en movimiento
ungida de un inocuo lubricante.

Doscientos zambombazos sin desplante
dicen que es paja; y llevo más de un ciento.
Y pues ciento cuarenta y cinco cuento,
no hay cosa en los doscientos que me espante.

Por los ciento setenta voy entrando.
Y un apretón final en este trecho
precipota la marcha. Voy llegando.

Mi amante se revuelve ya en el lecho.
¡Trae el pañuelo, que me estoy manchando!
Contad si son doscientos y está hecho.


lunes 20 de abril de 2009

De Virgilio Rey de Artieda a José Miguel Ridao

En estos días se libra singular batalla en el blog del economista José Miguel Ridao. Comoquiera que ha vertido insidias contra mi fiel amigo Juan Antonio González Romano, he de salir en su defensa.
Me puse, pues, a investigar y di con este informe donde se desvela la verdadera historia del sujeto. También pude contactar con algunas de sus presuntas mujeres, que me comentaron su propensión a la flaqueza en los momentos culminantes del amor. Dadas las circunstancias, le he compuesto este romance a sus fallidas intentonas o, por decirlo en román paladino, le dedico el presente

ROMANCE DEL GATILLAZO

Miguelito, Miguelito,
maestro de Economía,
el día que copulaste
grandes señales había:
estaba su boca abierta,
tu picha estaba crecida,
la moza que engatusabas
grandes boqueras tenía,
y sus piernas entreabiertas
mostraban algarabía
reclamando a voz en grito
tu fuerza loca y bravía.
Pero llegado el momento
de lanzar con tu pichita
los efluvios en torrente
que dan muestra de la hombría
se apagó, triste, tu miembro,
la cosa no se subía;
la moza que lo contempla
no puede ocultar su sonrisa.
A cada risa de ella,
la cosa más se complica
y a la postrer carcajada,
fuerte cual más no podía
se acabó lo que se daba.
Miguelín, economista,
en la próxima vegada
afina la puntería,
ajusta bien los balances,
y aprieta bien hacvia arriba,
si no quieres que incremente
tu fama de pichafría.

lunes 16 de marzo de 2009

Bienvenido

Si has llegado hasta aquí es que has entrado en el juego de los apócrifos. Enhorabuena.